SENADO ABRE CAMINO PRIMARIAS ABIERTAS.

Por Melvin Matthews.

El Senado de la República Dominicana ha actuado con responsabilidad, conforme a la Constitución y a las leyes, al aprobar con el voto unánime de 24 senadores presentes el proyecto de Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos políticos, estableciendo el sistema de primarias abiertas como forma de elección interna en sustitución de las Asambleas de Electores y Convenciones de Delegados para la escogencia de los candidatos.

Un gran paso de avance democrático siempre viene acompañado de la polémica feroz y de discusiones bizantinas para sustentar posturas netamente políticas, porque el tema de las primarias abiertas o cerradas es fundamentalmente político y su solución es política; el Senado ha actuado conforme a los mejores intereses políticos del país.

Se equivocan quienes esgrimen el argumento de que las primarias abiertas han sido introducidas para favorecer la reelección del presidente Danilo Medina. La aprobación de la ley de partidos es un reclamo universal y la erradicación de las primarias cerradas en modo alguno elimina el impedimento constitucional que afecta al primer mandatario. Eso ocurriría solo con una reforma constitucional.

El quid de la cuestión estriba en que es preferible el método de primarias abiertas y simultaneas a que un secretario de organización mantenga secuestrado y pueda manipular el padrón cerrado del partido, sobre todo si este funcionario del partido ha recogido en el pasado miles de firmas a favor de determinado precandidato; las abiertas son mejores, pues evitan que una comisión organizadora viabilice acuerdos de aposento entre dirigentes, como acaba de ocurrir dentro del PRM, donde Hipólito Mejía y Luis Abinader acordaron tras bastidores proponer a las bases al Senador Paliza y a Carolina Mejía, afectando las posibilidades competitivas de otros aspirantes.

El Senado actuó responsablemente. No impone nada a nadie; sencillamente, cumple con su deber. La minoría senatorial – 6 del oficialismo y 2 de la oposición- que abandonó el hemiciclo durante la votación del proyecto en primera lectura, ejerció su derecho a la disidencia; pero luego corrigió tal postura al permanecer dentro del hemiciclo hasta el final de la votación en segunda lectura, aunque votaron en contra.

 

Anuncios

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: